Después de unos meses, he vuelto a tener esas mismas sensaciones, cuando he recibido y leído la convocatoria para este Comité Provincial, pero aún más intensas si cabe, porque se trataba de una convocatoria de mi propio partido, de los míos.
No podemos negar, después del proceso electoral interno por el que recientemente hemos pasado, que en este partido existen diversas sensibilidades y posiciones. Es labor de TODOS garantizar que todos los temas que incumben a nuestro partido sean debatidos ampliamente en los órganos internos correspondientes y que sólo a través y como consecuencia de la Transparencia y el Debate interno de TODOS se llegue a POSICIONAMIENTOS POLITICOS que puedan trasladarse y hacerse públicos a la Sociedad.
Pero, para que ese DEBATE sea posible y efectivo también es necesario GARANTIZAR que todos y cada uno de los miembros de este Comité Provincial estemos en igualdad de condiciones y de conocimiento, para poder participar de manera constructiva y enriquecedora. Es por ello que someto una serie de cuestiones de orden y formales a la consideración de todos los miembros del Comité Provincial:
1. Considero que la convocatoria tal y como la hemos recibido no está correctamente planteada. Al tratarse de una Convocatoria ordinaria, debería aparecer como primer punto del orden del día la Aprobación del Acta de la Sesión Anterior. Las actas son instrumentos fundamentales, garantes de los acuerdos y resoluciones que adoptemos. También, al tratarse de una sesión ordinaria, debería aparecer un punto de Ruegos y Preguntas y no concluir con el epígrafe de VARIOS cuyo contenido resulta opaco y ambiguo.
2. Para garantizar la participación activa y el debate en igualdad de condiciones, la convocatoria debería haber ido acompañada de la documentación correspondiente a cada punto: listado de todos los delegados del Comité, Planes de trabajo, presupuestos, propuesta de nuevas cuotas, etc. De manera que todos, previamente a esta sesión, hubiéramos tenido la oportunidad de examinarla, trabajar sobre ella y realizar aportaciones que, sin duda, enriquecerían y dinamizarían el trabajo posterior en el Comité.
Ya sé que alguien me contestará que no existe ninguna obligación de hacer esto porque no existe ningún tipo de regulación del funcionamiento del Comité Provincial, e incluso dirán, que si ahora estoy yo hablando es porque la mesa discrecionalmente ha decidido dejarme hablar, aunque podría haber decidido lo contrario.
Comenzamos una nueva etapa y entre TODOS debemos conseguir una reactivación y puesta en valor de este Comité Provincial para convertirlo en un auténtico motor de DEBATE INTERNO, en un foro generador de propuestas para el desarrollo provincial y para ello necesitamos ineludiblemente un Reglamento de Funcionamiento que defina con claridad sus competencias, funciones y su actividad. Así lo han hecho ya, muy recientemente, en otras provincias como Córdoba, Sevilla o Cáceres, que en sus sesiones de constitución de sus respectivos Comités Provinciales han aprobado también sus Reglamentos de Funcionamiento.
Es verdad que no podemos ni debemos dedicarnos exclusivamente, ni focalizar todos nuestros esfuerzos en cuestiones de carácter interno; la Sociedad espera de nuestro partido respuestas y soluciones para los muchos problemas que nos acucian. Pero este Orden interno es fundamental e imprescindible para Garantizar la transparencia y la Participación de todos en nuestro partido, para que todos recuperemos la sensación de pertenencia al mismo y nos consideremos agentes activos en el desarrollo de un proyecto común.
]]>Estas acciones conjuntas benefician a crear un ámbito para colaboraciones muy productivo y del que Juventudes Socialistas y Nuevas Generaciones pueden dar ejemplo a sus mayores.
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Entonces, ¿cuál es la realidad del PSOE en Salamanca? Veamos. Observando la relación de los nuevos dirigentes, a simple vista se puede detectar que tal renovación no ha sido más que una perspicaz operación de maquillaje político tendente a refrendar el continuismo, el dirigismo y el control político de los de siempre.
El proceso bien puede calificarse de continuista porque no hace falta más que examinar quienes han encabezado las distintas listas. Veamos: Congreso Federal (Emilio Melero, Carmen, Juanes y Fernando Pablos), Congresos Provincial y Regional (Fernando Pablos, Carmen Juanes), Ejecutiva Provincial (Fernando Pablos, personal laboral del Partido y representantes comarcales históricos), Ejecutiva Local (Enrique Clemente, personal laboral grupo municipal,…), representantes de la Asamblea Local en el Comité Provincial: Emilio Melero, Carmen Juanes, José Miguel Sánchez Estévez,…)
¿Dónde se visualiza el cambio que tantas veces prometió Pablos?

En segundo lugar, lo califico de proceso dirigista por cuanto no se ha posibilitado la celebración de debates previos para el conocimiento de los distintos proyectos que se presentaban. Es más se ha denegado, sistemáticamente, la relación de afiliados, siendo los propios componentes de su lista quienes custodiaban el listado de los mismos.
Por otro lado, ha sido un proceso en el que ha primado el control político por encima de un proyecto consensuado entre las distintas sensibilidades, ya que la inmensa mayoría de los cargos institucionales y del personal laboral del Partido (de alguna manera funcionarios de todos los compañeros), forman parte de los cuadros orgánicos electos. Es decir, esta dirección pretende, de alguna manera, profesionalizar la política local hasta límites insospechados.
Y, frente a ello, los afiliados han tenido que ir a las urnas sin saber realmente que era lo que estaban votando. No es de extrañar, por tanto, que a la última Asamblea para la elección de la nueva Ejecutiva Local y de representantes al Comité Provincial no hayan acudido más que un tercio de los afiliados.
Desgraciadamente en el PSOE actual prima el amiguismo frente a los méritos y capacidades, y claro así nos va.
Ante esta situación es preciso reaccionar y los militantes debemos exigir: una real y activa participación de las bases, más debate de ideas y propuestas y un mayor protagonismo a la hora de tomar decisiones.
Protagonismo que también debe ser extensible a los órganos del Partido en la vida social. Protagonismo del PSOE de Salamanca frente a la Ejecutivas Federal reivindicando las promesas electorales incumplidas y protagonismo ante la Ejecutiva Regional para reclamar ante la Junta de Castilla y León las carencias y necesidades que hoy sufrimos en nuestra querida Salamanca.
Los representantes de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) no deberían ni incomodarse ni inquietarse. No incomodarse, porque este pronunciamiento ni es nuevo ni inesperado por parte de la jerarquía católica. No deberían inquietarse porque, por suerte, vivimos en un Estado de derecho, donde las leyes se legislan en un Parlamento, elegido democráticamente por el pueblo.

El cardenal sí debería estar incómodo e inquieto. A ver si el resto de ciudadanos le tomamos la palabra y pedimos al Gobierno un referéndum para eliminar el parasitismo económico de la Iglesia de nuestros impuestos, revisar y modificar las relaciones Iglesia-Estado para acabar con sus prebendas y pedir que la asignatura de religión, para quien quiera cursarla, se imparta en inglés.
Barreras Arquitectonicas:
La ciudad de Salamanca es una verdadera carrera de obstáculos para los peatones, cada vez se da más prioridad a los coches en detrimento de los peatones y que decir, a los extremos que se puede llegar con las personas discapacitadas y ancianas.
Si queremos que nuestra ciudad sea un lugar donde podamos vivir todos debemos exigir a nuestros responsable políticos su compromiso sincero de combatir las barreras arquitectónica.
Libro Recomedable:
“Balzac y la joven costurera china” de Sai Sijie
Una delicia de novela, de gran ligereza narrativa, A pesar de la dureza de la historia, es alegre y tierna, es el descubrimiento a la literatura, un canto a la libertad y a la amistad, Deja un buen sabor de boca.

No parece que existan razones de peso para oponerse a la profundización democrática de los partidos políticos, sino meros intereses de las elites políticas, que no están dispuestas a renunciar a sus cuotas de poder; por el contrario, se consigue acercar la política a los ciudadanos, avanzar en la transparencia y reforzar el principio democrático. El déficit de democracia interna de los partidos políticos sólo contribuye a mitigar el cumplimiento de sus funciones de intermediación y participación política de la ciudadanía.
Por otro lado, en cuanto a la relación entre partidos políticos y grupos parlamentarios, el artículo 67.2 de la Constitución Española establece que “los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo”. Esta disposición, sin embargo, entra en tensión con la práctica de la realidad política española: los parlamentarios son elegidos porque pertenecen a listas electorales de los distintos partidos políticos. En cualquier caso, partido político y grupo parlamentario, esto es, la agrupación de parlamentarios de cada partido, son realidades jurídicas independientes, a pesar de que existen importantes vinculaciones. Sin embargo, conviene preguntarse si los grupos parlamentarios funcionan de forma democrática; para responder es necesario abordar las relaciones entre los grupos parlamentarios y los partidos políticos. En la práctica, es frecuente que exista un sometimiento del grupo parlamentario al órgano directivo del partido y una excesiva disciplina de voto, cuya desobediencia puede acarrear severas sanciones; además, únicamente los grupos parlamentarios pueden introducir mociones y los propios parlamentarios no pueden presentar iniciativas sin la conformidad del portavoz del grupo. Todo ello pone en cuestión la vigencia del principio democrático.
Es frecuente que la ciudadanía perciba los partidos como entes alejados de las demandas sociales, como demuestra es escaso porcentaje de afiliados. Avanzar en la democratización de los partidos políticos significa, en efecto, profundizar y mejorar el sistema democrático. Por lo tanto, es necesario modificar la Ley de Partidos Políticos para, entre otras cosas, establecer la obligatoriedad de las elecciones primarias, instaurar mecanismos de control de la democracia interna y reforzar la autonomía de los órganos parlamentarios respecto a las cúpulas de los partidos.
Enrique Rodríguez
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Soledad del Bosque
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